domingo, febrero 14, 2010

La Guerra


La Guerra

Dos soldados arma en puño,
el uno del otro lado.
con el pecho atravezado
cayeron sobre un terruño.
--¡Caray, què lucha tan fiera!
--¿Fuè tu brazo el qué me hirió?
--Sí.
--¿Me aborrecías?
--¿Yo?
Ni te conozco siquiera.

¿Y tú?... ¿Me has herido?
--Si
--¡A ellos! --el jefe decía--;
y, sin mirar lo que hacía,
el hierro en tu pecho hundí.
--¡Caray, qué lucha tan fiera!
--¡Vaya un modo de matarnos!
--¡Nos herimos sin odiarnos!
--¡Sin conocernos siquiera!
--¡Cómo me duele esta herida!
--¡Tampoco mi mal se calma!
--¿Me perdonas?
--¡Con el alma!
¿Y tú?
--Yo, con el alma y vida.
Acércate.
--Será en vano:
estoy tan débil y tan...
--Dame tus brazos
--Ahí van.
--Soy tu amigo.
--Soy tu hermano.
Tras indecidible agonía,
expiraron en un punto,
el uno del otro junto,
murmudando: --¡Madre mía!
De pronto retembló el suelo,
y un rey. Cubierto de Gloria,
pasó gritando: --¡Victoria!
¡Y Dios!... ¿Qué dijo en el cielo?

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